La piel de cocodrilo destaca por su textura natural y apariencia única. Para conservar sus cualidades con el paso del tiempo, necesita una rutina de cuidado que respete tanto la piel como su acabado.
Limpieza delicada
Comienza retirando el polvo con un cepillo de cerdas suaves, prestando especial atención al espacio entre las escamas. Para una limpieza más profunda, utiliza un paño ligeramente húmedo y evita mojar la piel en exceso.
La humedad, el calor y la exposición prolongada al sol pueden alterar su apariencia, por lo que es importante mantener las botas en un lugar fresco, seco y protegido de la luz directa.

El cuidado depende del acabado
Cada acabado requiere un tratamiento diferente.
Brillante: aplica una crema restauradora adecuada y pule suavemente después de dejarla reposar unos minutos.
Mate: utiliza únicamente un cepillo seco y evita los paños o productos que puedan modificar su acabado.
Nobuk: utiliza productos específicos para este tipo de piel y un repelente adecuado para protegerla.

Almacenamiento y mantenimiento
Cuando no las utilices, guárdalas en un espacio fresco y seco, protegidas de la humedad y el sol. Mantenerlas limpias y darles el cuidado adecuado de manera periódica ayudará a conservar la textura y apariencia natural de la piel.
Una piel que merece cuidado
Las botas de cocodrilo son piezas que destacan por la singularidad de su material. Cuidarlas correctamente permite preservar sus detalles y disfrutar de su presencia durante mucho más tiempo.

